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El evangelio según Jesús

Por: Erick Simpson Aguilera

Mateo 24:14: Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Resulta inquietante que dos mil años después de la primera venida de Jesús a la tierra, todavía gran parte de la población humana no tiene claro en qué consiste el evangelio que comenzó a predicar Jesús desde que cumplió treinta años de edad, hasta la fecha de hoy en que existe mucha confusión acerca de qué es el evangelio del reino de Dios y qué no los es.

Sí, yo sé que muchos se preguntarán de qué estoy hablando puesto que, hoy por hoy proliferan las denominaciones cristianas, concilios, organizaciones cristianas independientes, y toda suerte de confesiones que dicen creer y predicar a pies juntillas el evangelio de Jesús de acuerdo al credo de los apóstoles.

Sin embargo, pregunto ¿será cierto que el evangelio predicado por las iglesias católicas, protestantes, pentecostales, ortodoxas, etcétera, calza a la perfección con el evangelio bíblico de Jesús?

Se necesitaría escribir un libro o quizás varios tomos para analizar en detalle los diferentes credos cristianos a la luz de las escrituras y así determinar qué tan cerca o lejos están del evangelio bíblico original predicado por Jesús y los apóstoles.

De manera que, más que analizar a cada denominación o credo cristiano de la actualidad, en este articulo abordaré algunas características del evangelio de acuerdo a la Biblia, de modo que tengamos una guía clara del evangelio escritural según Jesús y los apóstoles, para compararlo con el “evangelio” predicado hoy en día desde muchos púlpitos que se dicen cristianos.

Dicho eso, entramos en materia:

El evangelio, del griego εὐαγγέλιον (euaggelion) significa: buenas nuevas.

Siendo así pregunto ¿Cuáles son esas buenas noticias predicadas por Jesús y sus apóstoles?

Las buenas nuevas de salvación; las gratas noticias del reino de Dios; son las siguientes:

1- Dios se hizo carne; el Creador se hizo hombre:

1 Timoteo 3:16: E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.

Juan 1:14: Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

Filipenses 2:5: Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

2- Dios murió por la humanidad:

Romanos 5:8: Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

1ra Corintios 15:3: Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras.

3- El que cree que Jesús es el Mesías, el Salvador de la humanidad, el Redentor, el Hijo del Dios Viviente, nace de nuevo del agua y el Espíritu, su nombre es escrito en el libro de la vida, viene a ser hecho hijo de Dios y heredará la vida eterna que perdimos en Edén.

Juan 1:12: Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

1 Tesalonicenses 4:14: Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.

Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Juan 17:3: Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado

Hechos 4:11: Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

4- Jesús resucitó y venció a la muerte y por eso puede dar vida eterna a los que creen en su nombre:

Apocalipsis 1:8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. 18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Hebreos 2:14: Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.

2 Corintios 4:14: sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.

1 Corintios 15:1: Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. 3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5 y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6 Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7 Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles.

5- Jesús ascendió al cielo y se sentó a la diestra de Dios Padre desde donde intercede por su pueblo los cristianos:

Hechos 1:6: Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. 9 Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. 10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

Romanos 8:34: ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

6- Jesús volverá otra vez a la tierra para reinar por mil años y sanar la tierra con su reino de Paz superior al Edén:

Juan 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? 6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. 7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.

Apocalipsis 1:7: He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.

1ra Tesalonicenses 4:13: Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

Así las cosas, estimados lectores, si su pastor, maestro bíblico, evangelista, profeta, cura, sacerdote, obispo, etcétera, le predica el evangelio al pie de la letra conforme a las sagradas escrituras citadas, a saber: Predicar cada vez que sube al pulpito un mensaje cristocéntrico que proclame la buena noticia de que Dios se hizo hombre en Jesús; que murió por nuestros pecados; que resucitó de entre los muertos; que los que creen en Cristo serán salvos y heredarán la vida eterna; que ascendió a los cielos, se sentó a la diestra de Dios Padre e intercede por su pueblo cristiano; y que el Mesías Yeshua (Jesús) Hijo del Dios Viviente, vendrá por segunda vez a la tierra a reinar por mil años en una época mesiánica de paz y prosperidad verdaderas; entonces su líder sí le está predicando el evangelio completo y no adulterado.

Ahora bien, si su pastor, maestro bíblico, evangelista, profeta, cura, sacerdote, obispo, etcétera, le predica otro evangelio diferente al bíblicamente expuesto; un evangelio leudado y adulterado en el que Jesús brilla por su ausencia; en el que no existe llamado a arrepentirse de los pecados, ni exhortación a aceptar el señorío mesiánico de Jesús, ni mucho menos el compromiso de tomar la cruz cada día y seguir al maestro por el camino estrecho que conduce a la vida, negándonos a nosotros mismos cual peregrinos y extranjeros en un mundo caído del que no somos ciudadanos puesto que nuestra ciudadanía está en los cielos de donde esperamos a nuestro Rey Jesús, mientras  peleamos la buena batalla de la fe testificando acerca del Mesías Jesucristo a todas las naciones; entonces su líder espiritual le está predicando un evangelio anatema que no calza con el evangelio del reino de Dios.

Si usted solo escucha de labios de su autoridad cristiana, predicas antibíblicas acerca de los bienes materiales y tesoros que debe acumular en este mundo donde la polilla corrompe y ladrones hurtan; de chistes y comedias cual mismo circo lleno de bufones; de lo bonito que es vivir en este mundo caído y pecador en el cual todos se harán millonarios, prósperos y felices si le regalan, diezman, siembran, sellan, pactan y donan su dinero al predicador o líder en cuestión; sobre adoración de ídolos e intercesión de santos, ignorando la prohibición de Dios respecto a la idolatría; pero no escucha jamás un llamado a que viva en santidad y lleno del Espíritu Santo porque Cristo viene ya; entonces escape por su vida porque no es evangelio lo que le están predicando en su iglesia, pero sí puras fabulas y herejías.

Dicho eso, los invito apreciados lectores a hacer el siguiente ejercicio: Cuando su “apóstol”, pastor o líder religioso predique, apunte en una libreta cuántas veces menciona en su predica a Jesús, al Padre, y al Espíritu Santo, y en qué contexto lo hacen si es que lo hacen, y algunos se asombrarán, mejor dicho, se asustarán y espantarán de que la deidad brilla por su ausencia en muchas predicas de hoy en día que giran en torno al hombre, que parecen charlas motivacionales de autoayuda y positivismo, y en las que el protagonista no es Dios, pero sí “el ungido” predicador ególatra que solo habla de sus hazañas y chistes como si el sagrado altar de Dios fuera de su propiedad y un relajo; mientras se pone de ejemplo a seguir desde un pedestal, y exige dinero, obediencia, sometimiento a su dominio, y fe ciega en él o ella; pero la deidad (el Padre, Jesús y el Espíritu Santo) está ausente en esas predicas herejes. De todas formas, según muchos ciegos guiados por ciegos, hay que llamarle a eso evangelio para no ser linchado por las hordas de fanáticos religiosos seguidores de hombres que no conocen el verdadero evangelio del reino según las sagradas escrituras el cual fue predicado por Jesús y sus apóstoles.

En fin, los exhorto a leer las escrituras por ustedes mismos; a buscar a Dios en la oración, clamando por la llenura del Espíritu Santo en el nombre del Señor Jesús; porque los días son malos y el retorno del Rey de Reyes, nuestro amado Salvador, Yeshua, está cada vez más cerca; haciendo la salvedad también, de la necesidad de congregarnos, pero en una iglesia en donde se nos predique la sana doctrina de un evangelio completo y no otro evangelio adulterado y anatema.

Saludos cordiales,

Erick Simpson Aguilera.

Gálatas 1:6: Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. 7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. 9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. 10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

2 Pedro 1:16: Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad.

2 Timoteo 4:1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

Apocalipsis 22:17: Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. 18 Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. 19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. 20 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. 21 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

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Bienaventurado serás

Por: Erick Simpson Aguilera

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Mateo 5

El Sermón del monte: Las bienaventuranzas:

(Lc. 6.20-23)

5 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.

2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:

3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

Buen día apreciados lectores.

En esta ocasión quisiera abordar uno de los más famosos sermones de Jesús, a saber, el Sermón de la Montaña, desde la perspectiva de Dios. Es decir, haciendo hincapié en la definición según Jesús, de lo que significa ser bienaventurado o bendito.

Dicho eso, procedo a desglosar las promesas hechas por Jesús en las bienaventuranzas:

1- Recibirán como heredad un reino celestial que cual rebasa los límites de nuestro conocimiento finito y circunscrito actualmente a una dimensión de tiempo y espacio.

“Bienaventurados son porque de ellos es el reino de los cielos”.

“Bienaventurados son porque ellos recibirán la tierra por heredad”.

Recibir el reino de los cielos como heredad implica de acuerdo a las sagradas escrituras que, aquellos que acepten a Jesús como el Mesías/Redentor y aguardan su venida, serán reyes y príncipes de un reino universal que rebasa nuestra dimensión material y abarca también a todas las dimensiones y planos de existencia que ahora desconocemos.

Sí, yo sé que suena increíble tamaña promesa hecha por Jesús, pero de eso se trata la fe, de creer, y lo que me resulta más increíble es, que millones de personas que dicen ser creyentes en Jesús no crean en sus promesas, o no las dimensionen en su justa medida. Esto último obedece a que muy poco se predica, enseña y explica en detalle en las iglesias, acerca de la bienaventurada esperanza.

Así las cosas, exploremos algunos textos bíblicos que explican acerca del reino de los cielos cuya base central es el tercer cielo donde está el trono de Dios y abarca reitero, al universo entero que estará bajo el dominio de Dios y sus hijos lavados y comprados a precio de la sangre inmarcesible del Mesías Jesús:

1 Corintios 2:5-11 Para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

2da a los Corintios
12:1 Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor.
12:2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo.
12:3 Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe),
12:4 que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.

Apocalipsis
21:1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.
21:2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
21:4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
21:5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
21:6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.
21:7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
21:9 Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero.
21:10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios,
21:11 teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal.
21:12 Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel;
21:13 al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres puertas.
21:14 Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.
21:15 El que hablaba conmigo tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muro.
21:16 La ciudad se halla establecida en cuadro, y su longitud es igual a su anchura; y él midió la ciudad con la caña, doce mil estadios; la longitud, la altura y la anchura de ella son iguales.
21:17 Y midió su muro, ciento cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, la cual es de ángel.
21:18 El material de su muro era de jaspe; pero la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio;
21:19 y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. El primer cimiento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, ágata; el cuarto, esmeralda;
21:20 el quinto, ónice; el sexto, cornalina; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista.
21:21 Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio.
21:22 Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.
21:23 La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.
21:24 Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.
21:25 Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche.
21:26 Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella.
21:27 No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.

2- Otra de las promesas hechas por Jesús en el Sermón del Monte tiene que ver con los galardones o premios que recibirán en el tercer cielo los que creen en y guardan su nombre, a saber:

“Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos”.

Apocalipsis

2:11 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte.

2:17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.

2:26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,
2:27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre;
2:28 y le daré la estrella de la mañana.
2:29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

3:5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.
3:6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

3:11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.
3:12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.
3:13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
3:21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.
3:22 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

3- La última y principal promesa hecha por Jesús en las bienaventuranzas es: Ver al Dios Creador.

En cuanto a mi concierne, todas las promesas hechas por Jesús en el Sermón de la Montaña, son bienvenidas, pero si me pidieran escoger entre ser un rey del reino celestial universal de Dios, los galardones previamente citados, y ver a Dios cara a cara, me decidiría por esta última opción porque no existe nada más grande en mi opinión que ver a mi Creador y hablar cara a cara con él.

“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”.

Apocalipsis
4:1 Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.
4:2 Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado.
4:3 Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda.
4:4 Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas.
4:5 Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios.
4:6 Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.

7:9 Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos;
7:10 y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.
7:11 Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios,
7:12 diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Salmos 84:5-7 Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, cuando la lluvia llena los estanques. Irán de poder en poder; verán a Dios en Sion.

Apocalipsis

Capítulo 22

22:1 Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.
22:2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.
22:3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán,
22:4 y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.
22:5 No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.
22:6 Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.
22:7 ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

אַשְׁרֵ֗י שֶׁ֤אֵ֣ל יַעֲקֹ֣ב בְּעֶזְרֹ֑ו בְרֹ֗ו עַל־יְהוָ֥ה אֱלֹהָֽיו׃

Ashrei She’El Ya’Akov Be’Ezrov Verov Al-Hashem Elohav. 

עֹשֶׂ֤ה ׀ שָׁ֘מַ֤יִם וָאָ֗רֶץ אֶת־הַיָּ֥ם וְאֶת־כָּל־אֲשֶׁר־בָּ֑ם הַשֹּׁמֵ֖ר אֱמֶ֣ת לְעֹולָֽם׃

Oseh Shamayim Va’Aretz Et-Haiyam Ve’Et-Kol-Asher-Bam Hashomer Emet Le’Ovlam. 

Salmos 146:5-6 Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob; cuya esperanza está en Jehová su Dios, el cual hizo los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay; que guarda verdad para siempre.

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El Hijo del Hombre vino

Por: Erick Simpson Aguilera

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Lucas 19

Jesús y Zaqueo

Jesús llegó a Jericó y comenzó a cruzar la ciudad. Resulta que había allí un hombre llamado Zaqueo, jefe de los recaudadores de impuestos, que era muy rico. Estaba tratando de ver quién era Jesús, pero la multitud se lo impedía, pues era de baja estatura. Por eso se adelantó corriendo y se subió a un árbol sicómoro para poder verlo, ya que Jesús iba a pasar por allí.

Llegando al lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo:

―Zaqueo, baja en seguida. Tengo que quedarme hoy en tu casa.

Así que se apresuró a bajar y, muy contento, recibió a Jesús en su casa.

Al ver esto, todos empezaron a murmurar: «Ha ido a hospedarse con un pecador».

Pero Zaqueo dijo resueltamente:

―Mira, Señor: Ahora mismo voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes y, si en algo he defraudado a alguien, le devolveré cuatro veces la cantidad que sea.

―Hoy ha llegado la salvación a esta casa —le dijo Jesús—, ya que este también es hijo de Abraham. 10 Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Dos mil años atrás cuando Jesús vino a la tierra, había mucha confusión respecto a su persona y misión. Los líderes religiosos y políticos de aquella época, a saber: los sacerdotes, escribas, intérpretes de la ley de Moisés, y fariseos, esperaban al Mesías Guerrero del que hablan las profecías, para que los libraran del yugo de los romanos que los subyugaban. En cuanto al pueblo judío en general (incluidos los discípulos de Jesús), también esperaban al Mesías guerrero y libertador del yugo opresor romano.

Sin embargo, he allí a un personaje misterioso e incognito que se hace llamar El Hijo del Hombre; que dice ser El Hijo de Dios; que denuncia a los líderes religiosos de la época tildándolos de hipócritas y falsos; y que busca a los pecadores despreciados por la sociedad, a saber: a los publicanos (estafadores como Zaqueo que trabajaban al servicio de Roma en el cobro de impuestos), a las prostitutas, etcétera, confundiendo con dicho proceder también a aquellos que lo consideraban un profeta o maestro (rabí).

Mateo 11:15-19 El que tiene oídos para oír, oiga. Mas ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros, diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis. Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene. Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos. 

Digamos pues, que la misión y persona de Jesús eran y siguen siendo tan incógnitas y enigmáticas que, si viniera otra vez en igualdad de condiciones a su primera venida; y esto lo aclaro porque su segunda venida de acuerdo a la Biblia, no será para nada similar a la primera, toda vez que, ahora sí volverá como El Mesías guerrero y libertador profetizado; pero asumamos que viniera como la primera vez, a saber, como El Hijo del Hombre; de ser así, los líderes religiosos de la actualidad (católicos, protestantes, ortodoxos, etcétera) que ostentan el monopolio de la fe para beneficio propio cual si fueran unos reyes, volverían a catalogarlo de impostor, blasfemador  y pecador, porque Jesús lejos de avalar sus negocios con la fe, los trataría igual que a los mercaderes del templo a los cuales dejó en evidencia, y se iría a buscar a los marginales pecadores del mal vivir, no para participar de sus vicios y disoluciones, pero sí para salvarlos de sus pecados, “porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.

¿Será que los “apóstoles”, sacerdotes, curas, pastores, evangelistas, etcétera, al igual que Jesús hace dos mil años, están enfocados prioritariamente en el tema de buscar y salvar con el evangelio puro y no adulterado, a los perdidos, o más bien están en el negocio de trasquilar a las ovejas, y controlarlas cual borregos?

Jesús estaba claro de su misión hace dos mil años, y sigue estándolo -obviamente-; los que no estaban claros respecto a la misión de Jesús eran, reitero, los líderes religiosos y políticos, y el pueblo en general.

Así las cosas, sería bueno que aquellos que dicen servir a Jesús hoy en día, recuerden que la Gran Comisión dada por Jesús a sus discípulos no fue: “Id por todo el mundo y formar borregos a los cuales controlar y explotar ejerciendo dominio sobre ellos, para enriquecerse ustedes a costa de la grey de Dios”, sino más bien:

Marcos 16:14-16 Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. 

Predicad el evangelio fue la Gran Comisión dada por Jesús a sus discípulos, lo que traducido es: Anunciar la buena noticia de que Dios se hizo hombre y como tal y en representación de la raza humana (de allí el titulo mesiánico profetizado en Daniel, el Hijo del Hombre, que tanto le gustaba a Jesús y con el cual fue descrito 88 veces en el Nuevo Testamento); continúo: y en representación del hombre, murió por los pecados de toda la humanidad; que resucitó al tercer día venciendo a la muerte por lo que ahora en su nombre podemos obtener la vida eterna si creemos y lo aceptamos como nuestro Mesías; que ascendió a los cielos para sentarse a la diestra de Dios Padre, desde donde intercede como abogado propicio a favor de su pueblo que cree en su nombre; y que regresará otra vez a la tierra para establecer su reino mesiánico milenario sobre el planeta entero, así como profetizó Daniel acerca del Hijo del Hombre:

Daniel 7:13-14 Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.

En esa descripción bíblica consiste la buena noticia conocida como “El Evangelio”, y cualquier “apóstol”, pastor, evangelista, cura, sacerdote, etcétera, que no te predique conforme a ese evangelio bíblico, sea anatema, porque no hay otro evangelio, y no tenemos permiso de Dios para agregarle ni quitarle ni siquiera una coma al evangelio de salvación de Jesús.

Apocalipsis 22:18-20 Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.

De modo que, ni el falso evangelio de la prosperidad y el materialismo predicado por muchos pseudo apóstoles protestantes; ni la versión idolatra y pagana predicada por Roma (El Vaticano); califican como el Evangelio de Cristo, cuyos conceptos bíblicos ya explicamos.

De manera que, no confundamos nuestra misión en la tierra, ni permitamos que nos embauquen aquellos “lideres” religiosos que reinterpretan el evangelio de Jesús con versiones arbitrarias y heréticas que riñen con la revelación bíblica que nos alerta sobre dicho particular con los siguientes textos:

2da a los Corintios 11:3 Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. 11:4 Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis.

2 Pedro 2:1-3. Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

Gálatas 1:6-10. Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

En fin, el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido, y volverá a reinar sobre toda la tierra; y en eso consiste el evangelio que debemos predicar por todo el mundo sin torcerlo ni adulterarlo.

Mateo 26:64 Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo de Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.

Daniel 7:13 Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. 

14 Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.


Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

הבל הבלים אמר קהלת הבל הבלים הכל הבל׃

Havel Havalim Amar Kohelet Havel Havalim Hakkol Havel. 

Eclesiastes 1:2 Vanidad de vanidades, dice el Predicador, vanidad de vanidades, todo es vanidad.

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Antes que la lámpara de Dios se apague

Por: Erick Simpson Aguilera

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1ro. de Samuel 3:1-4 El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.
Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver, que Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí.

Tiempo critico aquel en el que los líderes espirituales de una nación en lugar de alumbrar a los creyentes con la luz del conocimiento divino, más bien se dan a la tarea de oscurecer con sus tinieblas a los fieles a los que se supone que deben guiar por caminos de bien.

Narra la biblia en el pasaje previamente citado que, en los tiempos cuando el profeta Samuel era solo un niño, los líderes espirituales y políticos de Israel, a saber: el sumo sacerdote Elí y sus hijos sacerdotes y futuros sucesores, Ofni y Finees, desviaban a la nación de los caminos de Dios por el pésimo ejemplo que daban.

En cuanto a los hijos del sumo sacerdote -y juez- Elí se refiere, es interesante observar que, aunque en la Biblia son llamados “sacerdotes de Jehová” por el ministerio que desempeñaban, también son llamados en la misma biblia “hijos de Belial”, a la sazón: hijos de diablo. Razón por la cual, no debemos fiarnos a pie juntillas y a ciegas de aquellos que dicen servir al Señor cuando sus obras riñen con dicho servicio y delatan a quién sirven en realidad, a saber, a Belial. “Por sus frutos los conoceréis”.

La versión de la biblia Reina Valera 1960 tradujo el texto en cuestión como “hombres impíos”, sin embargo, en el hebreo original en que fue escrito la mayoría del antiguo testamento, el termino que aparece es: בְּנֵ֣י בְלִיָּ֑עַל (Benei Veliyaal) que traducido correctamente es “Hijos de Belial”.

Veamos los textos mencionados a continuación:

1ro. de Samuel versión Reina Valera 1960:

2:12 Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.

1ro. de Samuel versión Biblia del Jubileo 2000:

2:12 Mas los hijos de Elí eran hijos de Belial; no conocían al Señor.

Cuando los sacerdotes llamados a alumbrar con el conocimiento de Dios a los fieles son descritos como hijos de Belial, la cosa está critica.

Los sacerdotes en mención, a saber: Ofni y Finees, tenían por costumbre explotar a los creyentes apoderándose de sus ofrendas para beneficio propio y además profanaban el Tabernáculo Santo de Dios utilizándolo para consumar sus conquistas amorosas, léase para cometer actos sexuales a las puertas del Tabernáculo Kadosh.

1ro. de Samuel 2:13-25 Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio de tres dientes, y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo.
Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que asar para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda. Y si el hombre le respondía: Quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: No, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza. Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová. Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir. 

No hay que ser un iluminado ni un erudito bíblico para notar los paralelismos que existen entre los impíos sacerdotes hijos de Elí y muchos pseudo apóstoles de la actualidad que al igual que estos, están obsesionados con las ofrendas del Señor de las cuales se apoderan para beneficio propio. Razón por la cual todos sus sermones y enseñanzas solo giran en torno a ofrendas, diezmos, primicias, siembras, pactos, maratones, festivales de la abundancia y demás temas materiale$ por el estilo, mientras pasan por alto temas cruciales como son la salvación, el pecado, el arrepentimiento, la santidad, la llenura del Espíritu Santo, la segunda venida del Mesías Yeshua, etcétera.

Con relación a utilizar la casa de Dios como hotel para consumar actos sexuales con las hermanas de la iglesia como hacían los hijos de Belial Ofni y Finees, no me consta que en la actualidad algunos de estos pseudo apóstoles lleguen a tales extremos de profanación, y solo Dios sabe hasta dónde ha llegado la apostasía actual.

No obstante, de lo que sí no tengo la menor duda es que la palabra de Dios escasea hoy en día al igual que en los tiempos de Elí, y que densas tinieblas han opacado a las iglesias actuales al punto de que pareciera que se extinguiera la llama de la fe habida cuenta de que muy pocos “siervos de Dios” están predicando un evangelio no adulterado con piscología barata, manipulación, paganismo, materialismo, nueva era, y hasta ocultismo. Es cierto que Adonay aún tiene a sus profetas fieles que no han doblado sus rodillas ante Baal y Mamón, y siguen predicando el evangelio puro no adulterado, pero también es cierto que, en estos tiempos muy poco se escuchan predicas y enseñanzas en las que los protagonistas sean Dios, Jesús y el Espíritu Santo.

Hoy por hoy los protagonistas de la mayoría de los sermones son los hombres y mujeres en un sinnúmero de enseñanzas que hablan de cómo “triunfar” en éste mundo pasajero (como si no fuéramos peregrinos y extranjeros cumpliendo una gran comisión en un mundo caído que sufrirá pronto los juicios de Dios); que hablan de cómo hacerte millonario por medio de pactos y demás falacias; y que hablan de cómo hacer tesoros en la tierra y no en el cielo de donde vendrá nuestro Salvador, desviándose así de la bienaventurada esperanza a los corazones incautos que no entienden que donde está tu tesoro, ahí estará tu corazón.

En fin, si usted estimado lector considera que soy un hereje por no aupar a sus ídolos de carne y hueso, y cree que el evangelio es un asunto de mercadería y tráfico de la fe cual los cambistas del templo que sufrieron la ira de Jesús, ese es su derecho y no es importante para mí la opinión que usted tenga sobre mi persona. Sin embargo, considero que de acuerdo a la biblia los milagros y bendiciones de Dios no se compran por dinero, que no se pactan como si Dios necesitara algo de nosotros, y que no son un tema de trueque, más sí de fe nuestra y de poder de Dios para salvación.

Romanos 1:16 Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree; del judío primeramente y también del griego.

Finalizo señalando que, aunque los Hijos de Belial que solo predican de materia, que solo hablan de cosas terrenales, cuyo dios es el vientre, y que aman explotar para beneficio propio las ofrendas de los fieles, proliferen y se extiendan cada día más cual laurel verde, no prevalecerán las tinieblas ni la lámpara de Dios se apagará, porque Hashem pronto hablará a muchos Samuel y los llenará con su Espíritu para que disipen las tinieblas de los que caminan en oscuridad, alumbrándolos con la luz del evangelio puro, sin mancha, sin levadura y no adulterado de Jesús el Mesías. De manera que, aunque los filisteos se hayan apoderado del arca de Dios, Hashem hará algo grande pronto para restaurar y alumbrar a su pueblo.

1ro. de Samuel 3:1-4 El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.
Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver, que Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí.

2da de Corintios 6:14-15: No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial?

Proverbios 4:18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día. El camino de los impíos es como las tinieblas, no saben en qué tropiezan.


Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

הבל הבלים אמר קהלת הבל הבלים הכל הבל׃

Havel Havalim Amar Kohelet Havel Havalim Hakkol Havel. 

Eclesiastes 1:2 Vanidad de vanidades, dice el Predicador, vanidad de vanidades, todo es vanidad.

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