El evangelio según Jesús

Por: Erick Simpson Aguilera

Mateo 24:14: Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Resulta inquietante que dos mil años después de la primera venida de Jesús a la tierra, todavía gran parte de la población humana no tiene claro en qué consiste el evangelio que comenzó a predicar Jesús desde que cumplió treinta años de edad, hasta la fecha de hoy en que existe mucha confusión acerca de qué es el evangelio del reino de Dios y qué no los es.

Sí, yo sé que muchos se preguntarán de qué estoy hablando puesto que, hoy por hoy proliferan las denominaciones cristianas, concilios, organizaciones cristianas independientes, y toda suerte de confesiones que dicen creer y predicar a pies juntillas el evangelio de Jesús de acuerdo al credo de los apóstoles.

Sin embargo, pregunto ¿será cierto que el evangelio predicado por las iglesias católicas, protestantes, pentecostales, ortodoxas, etcétera, calza a la perfección con el evangelio bíblico de Jesús?

Se necesitaría escribir un libro o quizás varios tomos para analizar en detalle los diferentes credos cristianos a la luz de las escrituras y así determinar qué tan cerca o lejos están del evangelio bíblico original predicado por Jesús y los apóstoles.

De manera que, más que analizar a cada denominación o credo cristiano de la actualidad, en este articulo abordaré algunas características del evangelio de acuerdo a la Biblia, de modo que tengamos una guía clara del evangelio escritural según Jesús y los apóstoles, para compararlo con el “evangelio” predicado hoy en día desde muchos púlpitos que se dicen cristianos.

Dicho eso, entramos en materia:

El evangelio, del griego εὐαγγέλιον (euaggelion) significa: buenas nuevas.

Siendo así pregunto ¿Cuáles son esas buenas noticias predicadas por Jesús y sus apóstoles?

Las buenas nuevas de salvación; las gratas noticias del reino de Dios; son las siguientes:

1- Dios se hizo carne; el Creador se hizo hombre:

1 Timoteo 3:16: E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.

Juan 1:14: Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

Filipenses 2:5: Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

2- Dios murió por la humanidad:

Romanos 5:8: Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

1ra Corintios 15:3: Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras.

3- El que cree que Jesús es el Mesías, el Salvador de la humanidad, el Redentor, el Hijo del Dios Viviente, nace de nuevo del agua y el Espíritu, su nombre es escrito en el libro de la vida, viene a ser hecho hijo de Dios y heredará la vida eterna que perdimos en Edén.

Juan 1:12: Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

1 Tesalonicenses 4:14: Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.

Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Juan 17:3: Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado

Hechos 4:11: Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

4- Jesús resucitó y venció a la muerte y por eso puede dar vida eterna a los que creen en su nombre:

Apocalipsis 1:8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. 18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Hebreos 2:14: Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.

2 Corintios 4:14: sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.

1 Corintios 15:1: Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. 3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5 y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6 Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7 Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles.

5- Jesús ascendió al cielo y se sentó a la diestra de Dios Padre desde donde intercede por su pueblo los cristianos:

Hechos 1:6: Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. 9 Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. 10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

Romanos 8:34: ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

6- Jesús volverá otra vez a la tierra para reinar por mil años y sanar la tierra con su reino de Paz superior al Edén:

Juan 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? 6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. 7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.

Apocalipsis 1:7: He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.

1ra Tesalonicenses 4:13: Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

Así las cosas, estimados lectores, si su pastor, maestro bíblico, evangelista, profeta, cura, sacerdote, obispo, etcétera, le predica el evangelio al pie de la letra conforme a las sagradas escrituras citadas, a saber: Predicar cada vez que sube al pulpito un mensaje cristocéntrico que proclame la buena noticia de que Dios se hizo hombre en Jesús; que murió por nuestros pecados; que resucitó de entre los muertos; que los que creen en Cristo serán salvos y heredarán la vida eterna; que ascendió a los cielos, se sentó a la diestra de Dios Padre e intercede por su pueblo cristiano; y que el Mesías Yeshua (Jesús) Hijo del Dios Viviente, vendrá por segunda vez a la tierra a reinar por mil años en una época mesiánica de paz y prosperidad verdaderas; entonces su líder sí le está predicando el evangelio completo y no adulterado.

Ahora bien, si su pastor, maestro bíblico, evangelista, profeta, cura, sacerdote, obispo, etcétera, le predica otro evangelio diferente al bíblicamente expuesto; un evangelio leudado y adulterado en el que Jesús brilla por su ausencia; en el que no existe llamado a arrepentirse de los pecados, ni exhortación a aceptar el señorío mesiánico de Jesús, ni mucho menos el compromiso de tomar la cruz cada día y seguir al maestro por el camino estrecho que conduce a la vida, negándonos a nosotros mismos cual peregrinos y extranjeros en un mundo caído del que no somos ciudadanos puesto que nuestra ciudadanía está en los cielos de donde esperamos a nuestro Rey Jesús, mientras  peleamos la buena batalla de la fe testificando acerca del Mesías Jesucristo a todas las naciones; entonces su líder espiritual le está predicando un evangelio anatema que no calza con el evangelio del reino de Dios.

Si usted solo escucha de labios de su autoridad cristiana, predicas antibíblicas acerca de los bienes materiales y tesoros que debe acumular en este mundo donde la polilla corrompe y ladrones hurtan; de chistes y comedias cual mismo circo lleno de bufones; de lo bonito que es vivir en este mundo caído y pecador en el cual todos se harán millonarios, prósperos y felices si le regalan, diezman, siembran, sellan, pactan y donan su dinero al predicador o líder en cuestión; sobre adoración de ídolos e intercesión de santos, ignorando la prohibición de Dios respecto a la idolatría; pero no escucha jamás un llamado a que viva en santidad y lleno del Espíritu Santo porque Cristo viene ya; entonces escape por su vida porque no es evangelio lo que le están predicando en su iglesia, pero sí puras fabulas y herejías.

Dicho eso, los invito apreciados lectores a hacer el siguiente ejercicio: Cuando su «apóstol», pastor o líder religioso predique, apunte en una libreta cuántas veces menciona en su predica a Jesús, al Padre, y al Espíritu Santo, y en qué contexto lo hacen si es que lo hacen, y algunos se asombrarán, mejor dicho, se asustarán y espantarán de que la deidad brilla por su ausencia en muchas predicas de hoy en día que giran en torno al hombre, que parecen charlas motivacionales de autoayuda y positivismo, y en las que el protagonista no es Dios, pero sí “el ungido” predicador ególatra que solo habla de sus hazañas y chistes como si el sagrado altar de Dios fuera de su propiedad y un relajo; mientras se pone de ejemplo a seguir desde un pedestal, y exige dinero, obediencia, sometimiento a su dominio, y fe ciega en él o ella; pero la deidad (el Padre, Jesús y el Espíritu Santo) está ausente en esas predicas herejes. De todas formas, según muchos ciegos guiados por ciegos, hay que llamarle a eso evangelio para no ser linchado por las hordas de fanáticos religiosos seguidores de hombres que no conocen el verdadero evangelio del reino según las sagradas escrituras el cual fue predicado por Jesús y sus apóstoles.

En fin, los exhorto a leer las escrituras por ustedes mismos; a buscar a Dios en la oración, clamando por la llenura del Espíritu Santo en el nombre del Señor Jesús; porque los días son malos y el retorno del Rey de Reyes, nuestro amado Salvador, Yeshua, está cada vez más cerca; haciendo la salvedad también, de la necesidad de congregarnos, pero en una iglesia en donde se nos predique la sana doctrina de un evangelio completo y no otro evangelio adulterado y anatema.

Saludos cordiales,

Erick Simpson Aguilera.

Gálatas 1:6: Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. 7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. 9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. 10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

2 Pedro 1:16: Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad.

2 Timoteo 4:1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

Apocalipsis 22:17: Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. 18 Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. 19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. 20 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. 21 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

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