Antes que la lámpara de Dios se apague

Por: Erick Simpson Aguilera

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1ro. de Samuel 3:1-4 El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.
Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver, que Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí.

Tiempo critico aquel en el que los líderes espirituales de una nación en lugar de alumbrar a los creyentes con la luz del conocimiento divino, más bien se dan a la tarea de oscurecer con sus tinieblas a los fieles a los que se supone que deben guiar por caminos de bien.

Narra la biblia en el pasaje previamente citado que, en los tiempos cuando el profeta Samuel era solo un niño, los líderes espirituales y políticos de Israel, a saber: el sumo sacerdote Elí y sus hijos sacerdotes y futuros sucesores, Ofni y Finees, desviaban a la nación de los caminos de Dios por el pésimo ejemplo que daban.

En cuanto a los hijos del sumo sacerdote -y juez- Elí se refiere, es interesante observar que, aunque en la Biblia son llamados “sacerdotes de Jehová” por el ministerio que desempeñaban, también son llamados en la misma biblia “hijos de Belial”, a la sazón: hijos de diablo. Razón por la cual, no debemos fiarnos a pie juntillas y a ciegas de aquellos que dicen servir al Señor cuando sus obras riñen con dicho servicio y delatan a quién sirven en realidad, a saber, a Belial. “Por sus frutos los conoceréis”.

La versión de la biblia Reina Valera 1960 tradujo el texto en cuestión como “hombres impíos”, sin embargo, en el hebreo original en que fue escrito la mayoría del antiguo testamento, el termino que aparece es: בְּנֵ֣י בְלִיָּ֑עַל (Benei Veliyaal) que traducido correctamente es “Hijos de Belial”.

Veamos los textos mencionados a continuación:

1ro. de Samuel versión Reina Valera 1960:

2:12 Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.

1ro. de Samuel versión Biblia del Jubileo 2000:

2:12 Mas los hijos de Elí eran hijos de Belial; no conocían al Señor.

Cuando los sacerdotes llamados a alumbrar con el conocimiento de Dios a los fieles son descritos como hijos de Belial, la cosa está critica.

Los sacerdotes en mención, a saber: Ofni y Finees, tenían por costumbre explotar a los creyentes apoderándose de sus ofrendas para beneficio propio y además profanaban el Tabernáculo Santo de Dios utilizándolo para consumar sus conquistas amorosas, léase para cometer actos sexuales a las puertas del Tabernáculo Kadosh.

1ro. de Samuel 2:13-25 Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio de tres dientes, y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo.
Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que asar para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda. Y si el hombre le respondía: Quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: No, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza. Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová. Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir. 

No hay que ser un iluminado ni un erudito bíblico para notar los paralelismos que existen entre los impíos sacerdotes hijos de Elí y muchos pseudo apóstoles de la actualidad que al igual que estos, están obsesionados con las ofrendas del Señor de las cuales se apoderan para beneficio propio. Razón por la cual todos sus sermones y enseñanzas solo giran en torno a ofrendas, diezmos, primicias, siembras, pactos, maratones, festivales de la abundancia y demás temas materiale$ por el estilo, mientras pasan por alto temas cruciales como son la salvación, el pecado, el arrepentimiento, la santidad, la llenura del Espíritu Santo, la segunda venida del Mesías Yeshua, etcétera.

Con relación a utilizar la casa de Dios como hotel para consumar actos sexuales con las hermanas de la iglesia como hacían los hijos de Belial Ofni y Finees, no me consta que en la actualidad algunos de estos pseudo apóstoles lleguen a tales extremos de profanación, y solo Dios sabe hasta dónde ha llegado la apostasía actual.

No obstante, de lo que sí no tengo la menor duda es que la palabra de Dios escasea hoy en día al igual que en los tiempos de Elí, y que densas tinieblas han opacado a las iglesias actuales al punto de que pareciera que se extinguiera la llama de la fe habida cuenta de que muy pocos “siervos de Dios” están predicando un evangelio no adulterado con piscología barata, manipulación, paganismo, materialismo, nueva era, y hasta ocultismo. Es cierto que Adonay aún tiene a sus profetas fieles que no han doblado sus rodillas ante Baal y Mamón, y siguen predicando el evangelio puro no adulterado, pero también es cierto que, en estos tiempos muy poco se escuchan predicas y enseñanzas en las que los protagonistas sean Dios, Jesús y el Espíritu Santo.

Hoy por hoy los protagonistas de la mayoría de los sermones son los hombres y mujeres en un sinnúmero de enseñanzas que hablan de cómo “triunfar” en éste mundo pasajero (como si no fuéramos peregrinos y extranjeros cumpliendo una gran comisión en un mundo caído que sufrirá pronto los juicios de Dios); que hablan de cómo hacerte millonario por medio de pactos y demás falacias; y que hablan de cómo hacer tesoros en la tierra y no en el cielo de donde vendrá nuestro Salvador, desviándose así de la bienaventurada esperanza a los corazones incautos que no entienden que donde está tu tesoro, ahí estará tu corazón.

En fin, si usted estimado lector considera que soy un hereje por no aupar a sus ídolos de carne y hueso, y cree que el evangelio es un asunto de mercadería y tráfico de la fe cual los cambistas del templo que sufrieron la ira de Jesús, ese es su derecho y no es importante para mí la opinión que usted tenga sobre mi persona. Sin embargo, considero que de acuerdo a la biblia los milagros y bendiciones de Dios no se compran por dinero, que no se pactan como si Dios necesitara algo de nosotros, y que no son un tema de trueque, más sí de fe nuestra y de poder de Dios para salvación.

Romanos 1:16 Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree; del judío primeramente y también del griego.

Finalizo señalando que, aunque los Hijos de Belial que solo predican de materia, que solo hablan de cosas terrenales, cuyo dios es el vientre, y que aman explotar para beneficio propio las ofrendas de los fieles, proliferen y se extiendan cada día más cual laurel verde, no prevalecerán las tinieblas ni la lámpara de Dios se apagará, porque Hashem pronto hablará a muchos Samuel y los llenará con su Espíritu para que disipen las tinieblas de los que caminan en oscuridad, alumbrándolos con la luz del evangelio puro, sin mancha, sin levadura y no adulterado de Jesús el Mesías. De manera que, aunque los filisteos se hayan apoderado del arca de Dios, Hashem hará algo grande pronto para restaurar y alumbrar a su pueblo.

1ro. de Samuel 3:1-4 El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.
Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver, que Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí.

2da de Corintios 6:14-15: No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial?

Proverbios 4:18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día. El camino de los impíos es como las tinieblas, no saben en qué tropiezan.


Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

הבל הבלים אמר קהלת הבל הבלים הכל הבל׃

Havel Havalim Amar Kohelet Havel Havalim Hakkol Havel. 

Eclesiastes 1:2 Vanidad de vanidades, dice el Predicador, vanidad de vanidades, todo es vanidad.

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